"Las obras de Dios se forman poco a poco"

Madre Bernarda Morin

Fundación Bernarda Morin
Fundación Bernarda Morin

Personal del Jardín Infantil Providencia profundiza en sus conocimientos institucionales y en la inspiración entregada por Madre Bernarda Morin

Durante sus primeras semanas de funcionamiento de este año, el Jardín Infantil Providencia de Valparaíso llevó a cabo relevantes jornadas de formación para su personal. Las actividades tuvieron como objetivo unificar los conocimientos básicos sobre la institución y fortalecer la espiritualidad fundacional que guía su labor educativa.

Durante las actividades, se abordaron temáticas primordiales, como la misión, visión, protocolos, sello y valores institucionales, elementos que definen el actuar diario de toda esta comunidad.

El legado de Madre Bernarda Morin en el aula

Uno de los momentos destacados de esta formación fue el taller de cierre, realizado el 6 de abril en una sala de reuniones del Jardín Infantil, llamada “Sala Hermana Amelia Cerda”, en honor a esta querida Hermana de la Providencia, fallecida en 2025.

En dicho espacio, las funcionarias de cada nivel seleccionaron pensamientos de la Sierva de Dios Bernarda Morin, fundadora de las Hermanas de la Providencia en Chile, que consideraron representaban sus propias labores pedagógicas, para luego plasmarlos en carteles. Estos afiches pretenden servir de orientación para el actuar de cada nivel durante el año.

“El ambiente fue de mucha participación y también de mucho compromiso de parte de las funcionarias”, se señala desde el Jardín Infantil, “ya que las miembros del personal tuvieron que seleccionar la frase, justificarla y relacionarla con nuestra labor para con los niños que atendemos a diario”.

La instancia fue liderada por la directora de la institución, Gisella Beiza, junto a la educadora de párvulos Katterin Ortiz de Zárate.

Entre las reflexiones compartidas por las asistentes, resaltaron algunos pensamientos de Madre Bernarda, por ejemplo:

  • “Las impresiones de la infancia no se borran jamás”: Destacando que las experiencias de los primeros años forman la visión de mundo del niño.
  • “El período de adaptación requiere ternura y comprensión hacia las emociones de los niños y familia”: Enfocada en la importancia de la empatía hacia los preescolares y sus núcleos familiares, en medio de los nuevos procesos y rutinas que experimentan. Acompañarlos con afecto y respeto por sus emociones, ayuda a que los niños se sientan seguros y se integren de mejor manera al entorno educativo. 
  • “Todo lo que no se sabe se aprende si hay buena voluntad en el cumplimiento de los deberes… vamos andando, aunque sea a paso lento”: Reflexión orientada al proceso de aprendizaje y adaptación mutua entre el equipo educativo y los niños, respetando sus ritmos individuales.

La jornada reafirmó de esta manera el compromiso de las educadoras por seguir de esta manera la Misión y Visión de la Fundación Bernarda Morin, inspiradas en la espiritualidad de la Congregación de las Hermanas de la Providencia.

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